jueves, 18 de septiembre de 2014

Reencarnarán siempre en un recuerdo

















Óleo sobre lienzo/tabla 50x50cm 2014

La persistencia


















Óleo sobre madre 60x45cm 2014

Rogar y gemir


















Óleo sobre lienzo 50x50cm/2014

Augurio



















Acuarela 21x15cm

1992


















Óleo sobre madera 24x19cm 2014

Reminiscencia


















Grafito y acuarela sobre papel 25x20cm

En los viejos cuartos hay armarios
















Carbón y acrílico sobre papel 20x24cm

Retrato


















Grafito sobre papel 28x20

Retrato de una tía














Grafito y lápiz graso sobre papel 20x28cm

Un resto de la calle calavera















Lápiz sobre papel 20x28cm

El origen del poema














Óleo sobre madera 25x30cm

Otro poema muerto, que no sale del tintero








Óleo sobre madera 20x50cm

martes, 4 de marzo de 2014

Fragmentos














Las cosas no se mueven, ni están detenidas, sino fluyendo en el recuerdo, envueltas en la nostalgia, reconstruyéndose de fragmentos que se adivinan, armando un tiempo que se ha roto, consumiéndose, dejando de ser para convertirse en el eco que resuena en los trazos finos, precisos de Arturo Esparza. Artista plástico que nos revela, nos descubre un brujo capturado en el grafito, apandado en una celda de madera, con su ojo único que sólo puede ver una realidad de claroscuros, de memorias que se acrisolan en cada dibujo que nos devuelve un realismo enloquecedor, absoluto hasta la obsesión en cada detalle de los objetos que recuerda, que rescata de la telaraña del olvido.

Esparza nos trae a la memoria, para sacarnos del marasmo de la cotidianeidad, la cotidianeidad de lo que ha dejado de existir, transformándose en vacío, en ausencia, en silencio o en nada. Pone ante nuestros ojos naturaleza muerta, suspendida en su finitud, reviviendo en el dibujo monocromático característico de esta colección. La cual es una evocación de memorias, de días que se han sublimado en el suceder de horas, transitando de una edad a otra, de la infancia a la realidad de la adultez, pasando por la onírica juventud. Así es como remueve los inocentes fantasmas de la infancia, de la adolescencia, fantasmas hechos de pura nostalgia.

Es una reunión de cosas que, olvidadas por la inercia de la vida, van quedando en el rincón, en la repisa, en el patio, en los lugares más comunes de la casa paterna, de la ciudad devastada, del país incendiado, cosas que son marcadas por el paso de los años, acumulando polvo y mugre en su superficie. Son cosas que no se mueren, que no dejan de ser, sino que latentes quedan, con una brizna de vida, de existencia, en tanto sigan intermitentes en nuestros recuerdos, en la mirada que, desenfadada, de pronto, las toca como por casualidad buscando restos de una época que ya nunca más será. Cosas que reencarnarán siempre en un recuerdo que igual, no obstante, volverá a consumirse en el olvido, para reencarnar y ser, así, eterno. Como rememorar a Dimas o a Raymundo, los cariños fraternos que nos remontan a la felicidad de otros soles, a los fragmentos de una canción única e inagotable que nunca está completa sino que, hecha de muchas canciones, apenas canturreamos.

La mirada de Arturo Esparza es una mirada obscena a la realidad, mirada que se vacía mirando para regresar llena de finos detalles, de microcosmos, de átomos de realidad, esencias de todas las cosas que fueron y ahora son hechas – de nuevo – por el brujo, el alquimista del trazo preclaro. Y esa realidad de cosas muertas, olvidadas, mas nunca abandonadas, son las cosas que no se deben llevar a la tumba, sino que el artista, como espía de Dios, nos las revela.

Isaac Cisneros
14 de julio de 2013

Ocho y seis pm

miércoles, 12 de junio de 2013

Raymundo



















Lápiz sobre madera 40x30cm

Hay cosas que no se deben llevar a la tumba














Gráfito y carbón sobre papel 40X30cm

Fragmento de una canción


















Gráfito y carbón sobre papel 40x30cm

Dimas


















Gráfito y carbón sobre papel 40x30cm

Reencarnó en pez y fue tragado


















Gráfito sobre papel 40x30cm

Inocentes fantasmas



















Lápiz sobre papel 30x30cm

Hay cosas que no mueren



















Lápiz sobre papel 40x30cm

La captura del brujo


















Lápiz sobre papel 30x17cm